Soy Mariaje Paniagua Cáceres, maestra de Educación Infantil, ahora en la escuela rural de Palomero (Cáceres).
Me gusta la biblioteca en la escuela y los libros en todo lugar y momento.
En Infantil nos gusta mucho el libro Luna de Antonio Rubio, nos gusta cantarlo, jugar con las rimas, compartirlo una y otra vez en cualquier momento.
Forma parte de la colección "De la cuna a la luna", en la que este autor ya tiene dieciocho títulos, y están publicados por la editorial Kalandraka. Si os apetece, pinchando en esta entrada podéis verlos todos.
Además, cualquiera de los libros de esta colección permite jugar con ellos de una u otra forma; es por esto que este curso, en el que vamos a recibir la visita del autor en nuestro encuentro literario, era un buen momento para pensar algún juego para este librito.
Y así, pensando, pensando, creímos que podría estar genial dibujar y colorear todas sus imágenes, fijándonos en las preciosas ilustraciones de Óscar Villán.
Aquí los veis, manos a la obra.
Para luego plastificar cada una de ellas y así poder jugar a cantar el cuento mientras las vamos colocando cada una en su lugar y poder ver esta poesía visual ilustrada en un mural:
Aquí la tenéis completa, ¿os gusta cómo ha quedado? A nosotros nos encanta, y es que no hay nada como llevar a cabo trabajos en equipo, siempre merece la pena el resultado 💞💕
El 24 de octubre fue el día de la Biblioteca, en este enlace de la revista Babar tenéis más información sobre esta celebración en 2019 (en él podréis ver el cartel de Miguel Calatayud y el pregón de Gemma Pasqual para este año).
No podíamos dejar pasar este día sin acercarnos a las bibliotecas y fue así cómo compartí con mis alumnas y alumnos de cinco años dos preciosos libros que parten de historias reales y que hablan de unas bibliotecas un tanto especiales, pero igualmente necesarias:
La señora de los libros con texto de Heather Henson e ilustraciones de David Small, publicado por Editorial Juventud.
Cuenta la historia de valientes bibliotecarias que recorrían rutas complicadas a caballo, hiciese buen o mal tiempo, por los montes Apalaches (Kentucky) cargadas de libros para los habitantes de estos lugares.
Y Biblioburro, con texto e ilustraciones de Jeanette Winter, también publicado por Editorial Juventud.
Nos habla de Luis Soriano que, acompañado de sus dos burritos, Alfa y Beto, quiso compartir los libros que tenía en su casa con los niños y adultos de aldeas aisladas de Colombia, convencido del poder transformador de la lectura que había experimentado siendo maestro de escuela.
Estas hermosas historias nos han permitido enredarnos en busca de bibliotecas ambulantes, es decir, bibliotecas que no tienen un edificio que las albergue.
Nuestro trabajo surge también a partir de la primera convocatoria de este curso del Seminario de Formación Continua de Cabanillas (ya es la segundo edición de este fantástico proyecto, en este enlace podéis ver más información). En esta ocasión Daniel Goldin, experto invitado este mes de octubre, nos habló de bibliotecas y del papel del editor en la publicación de libros.
Daniel nos recomendaba "La biblioteca en llamas", un libro de Susan Orlean publicado por editorial Planeta,en el que la autora, tras recabar información durante más de una década, nos habla del incendio de la Biblioteca Central de Los Ángeles en 1986. No sólo se centra en sus páginas en este hecho, pues el libro abarca muchos otros aspectos relacionados con esta biblioteca: la construcción del edificio, los distintos directores y directoras que dejaron su impronta en la manera de ver una biblioteca…, pero también en el valor de las bibliotecas y lo que suponen en una comunidad. Os dejo la nota de lectura de Pep Bruno en su blog.
En este libro se recoge un manifiesto sobre las bibliotecas públicas que publicó la UNESCO en 1949 y que constataba la importancia que tenían estas en diferentes proyectos de Naciones Unidas: "La biblioteca es un prerrequisito para permitir que los ciudadanos hagan uso de sus derechos a la información y a la libertad de expresión. El acceso libre a la información es imprescindible en una sociedad democrática, para el debate y la creación de una opinión pública".
También nos habla en él del proyecto Bibliotecarias a Caballo del que habla La señora de los libros, libro que hemos mencionado al inicio de esta entrada.
Aquí podéis ver el resultado de nuestras investigaciones, aunque tenemos claro que podemos seguir añadiendo muchas más. También nos gustará situar en el mapamundi los lugares donde se encuentran estas bibliotecas (seguro que pronto volvemos sobre ello).
¡Fijaos qué mural tan bonito hicimos entre todos!
¡Y lo que les gustó verlo terminado!
Os dejo algún enlace donde podéis indagar y conocer más bibliotecas ambulantes:
Como cada curso, el distribuidor de Infantil cambia para adaptarse a nuestro proyecto de etapa, que llevamos a cabo a lo largo del segundo trimestre.
Este curso nuestro tema fue el agua, "¡Al agua, patos!" lo titulamos.
Este gran mural nos habla del ciclo del agua y de cómo es el proceso por el que llega el agua potable a nuestras casas y su paso por la depuradora cuando sale sucia de ellas. Está lleno de preciosos detalles.
Aquí podéis ver algunos detalles de esta zona:
Y una panorámica:
Otra zona es la dedicada a los experimentos:
Aquí vemos los estados del agua en la naturaleza:
No podía faltar un pozo (aquí con la ratita del cuento "El pozo de los deseos" de Arnold Nobel), y nubes, molinos, paraguas, gotas de lluvia...
Y… más cuentos, en este rincón recordamos alguno que hemos compartido en todo este tiempo (El hombrecillo de la lluvia, Pétala, "Ratón Muy Alto y Ratón Muy Bajo"…)
Por todo el distribuidor se podían ver muchísimas nubes de múltiples formas distintas que vinieron desde casa; las familias que, por cuestiones de trabajo, no podían acercarse al cole querían participar también en la decoración.
Precioso ¿no os parece?
Mirad que hermoso paseo por nuestro distribuidor con la música de fondo "El paso del zajorí" del grupo folk extremeño Acetre. La elegí porque el zahorí es el señor que busca agua en el suelo, para saber dónde construir un pozo.
Todo esto es posible gracias a la ayuda de las familias (mamás todas ellas) que se prestan a echarnos una mano.
Mil gracias, Mónica (también la encargada de hacer los montajes y la mayoría de las fotos), Laura, Esmeralda y Begoña, y también Noemí que estuvo hasta que comenzó a trabajar (y por eso no aparece en las fotos).
Aquí las tenéis posando orgullosas delante de estos trabajazos.
¡Y no es para menos!
Mil gracias por todo este tiempo que nos dedicáis, que dedicáis a vuestras hijas, a vuestros hijos.
(En la barra lateral derecha hemos dejado todas las entradas que tenemos en el blog de la biblioteca sobre este tema). Y en este enlace puedes ver los talleres de ciclo que hicimos en el Día Mundial del Agua. Esperamos que os guste.