miércoles, 1 de diciembre de 2010

Poesía para cantar a Miguel Hernández (IV)

Con esta poesía el martes poético se despide de Miguel Hernández con un hasta luego porque sus versos seguirán estando ahí: en el mural de poesía, en los libros de la biblioteca, en las librerías, en las bocas de los niños y niñas, de los padres y madres, de los maestros y maestras; pero sobre todo en los corazones, y es que la poesía de Miguel Hernández llega a los corazones y se queda porque es un canto de vida, con lo bueno y con lo malo, con las presencias y las ausencias, con las alegrías y las tristezas.
Para esta ocasión hemos reservado uno de sus poemas emblemáticos, las Nanas de la cebolla, escrita para su hijo Manuel Miguel desde la cárcel, a partir de una carta escrita por su mujer en la que le decía que sólo comía pan y cebolla, ella, pues el niño todavía mamaba.
Sus estrofas hablan, en este caso, de ausencias, de cariño por el hijo con el que no puede compartir sus primeros meses de vida, de amor hacia la madre que se desvive por él.
En el poema que os hemos dejado no están todas las estrofas pero puedes leerlo completo aquí.
Joan Manuel Serrat hace una preciosa canción con esta poesía, también le falta alguna estrofa, pero sigue siendo un texto maravilloso.
Aquí os lo dejamos para que podáis escucharlo.



Un saludo.

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