domingo, 26 de mayo de 2013

Libro álbum: ¿para los más pequeños, para los mayores?

Cuando proponemos presentar un libro álbum a los mayores del cole siempre hay algún profe, algún padre e incluso los propios alumnos que hacen comentarios del tipo: "este libro tiene muy poco texto", "pero si es de pequeños", "con estos libros no se les anima a leer", "no cojas en préstamo este libro, elige otro con más texto"... 
Pero también es cierto que algunas veces cuando leemos uno de estos libros, bien por el tema que trata o bien por cómo está escrito el texto, nosotras, profes de los "pequeños", pensamos que no es para nuestros alumnos. 
Aunque a fuerza de presentar y trabajar con estos álbumes, de conocer a sus autores, de profundizar en los textos y en las imágenes, hemos visto las posibilidades que tienen en todas las etapas educativas.
Por ejemplo, a mi clase de Educación Infantil, niños y niñas de 4 años, este curso han llegado dos libros álbum con los que quería ilustrar lo que acabo de comentar.
Uno de ellos fue El principio, de Paula Carballeira y Sonja Danowski, editado por Kalandraka. 



Lo elegimos para trabajar en el día de La Paz y en los cursos más bajos sobre todo incidimos en las ilustraciones, porque el texto nos pareció más complicado para ellos, y pudieron ver en las imágenes cosas que no nos gustan, destrucción, oscuridad (la ilustradora había elegido colores muy feos para hacer sus dibujos, según sus palabras)...pero también se dieron cuenta que según avanzaba el relato iban apareciendo los colores, los niños jugaban, cantaban y reían; ahora esto era lo más importante para ellos porque iba a permitir arreglar las cosas.
Pensamos que este álbum es muy adecuado para trabajar el tema de la guerra en cualquier edad, porque no importa cuántas palabras haya en el texto, sino la manera de contar la historia.


Mural que simboliza lo que cuenta este libro-álbum realizado por todos las niñas y niños del colegio, y con la colaboración de las mamás.

Otro libro álbum que nos llegó a clase fue a través de Pep Bruno, me pidió que lo llevara para ver si les gustaba a mis alumnos de cuatro años, se trata de Los pájaros de Germano Zullo y Albertine, publicado por la editorial Libros del zorro rojo.


En un principio les enseñé las ilustraciones y me fueron contando lo que veían: "está en el desierto", "ha ido a dejar a los pájaros en libertad", "uno no se va porque es muy amigo suyo", "es pequeño y tiene que crecer", "ah, es que no sabe volar", "le enseña cómo tiene que hacer para volar"... Todas las páginas tuvieron su comentario y el libro contaba una historia que todos pudieron ver y que además les encantó, para ellos fue una auténtica fiesta que el señor pudiera volar con su pequeño amigo.
Luego les leí el texto, tal y como aparece en el libro, y no pareció sumar a la historia que ya habían visto, quizá lo que cuenta sobre los pequeños detalles es tan cotidiano para ellos que no necesitan que nadie les advierta de lo importante que es dedicar tiempo a buscar los pequeños detalles, ¡ellos todavía están en ese momento de su vida en que son tan importantes las pequeñas cosas...! Por eso creo que el texto no es para los niños sino para los adultos, que hemos dejado de ver lo minúsculo y nos tienen que advertir que es uno de los requisitos fundamentales para ser feliz.
Mirad los dibujos que hicieron a partir del cuento, siempre es un buen indicador de lo mucho que les gusta.

mariajepc's Los pajaros album on Photobucket


Por tanto, nuestra conclusión es que un libro álbum tiene muchas lecturas dependiendo de quién sea el lector, con la riqueza que esto puede aportar a un libro y además para los menos lectores puede ser una buena manera de conseguir que muestren interés por las historias, independientemente del texto que tengan, y éste siempre será un buen primer paso para seguir leyendo.
Un saludo

miércoles, 22 de mayo de 2013

Un agasallo fermoso

Hace escasamente un mes celebrábamos el Día Mundial del Libro.
Para conmemorar ese día  Paula Carballeira escribió un texto titulado "SÓ UN LIBRO", un regalo para las Bibliotecas Escolares de Galicia en ese día.
El CEIP As Covas-Meaño realizó un vídeo con estas preciosas palabras que queremos dejaros aquí para que podáis deleitaros escuchando gallego (¡cómo me gusta la palabra agasallo!).



Y hace unos días me llegó una carta de Paula (manuscrita, de esas que ya quedan pocas, a pesar de lo maravilloso que es recibirlas) en la que además enviaba este texto en gallego y también traducido al castellano.
No he podido evitar dejároslo aquí, leído en gallego y con la traducción al castellano que tan gentilmente nos envía Paula.

SÓLO UN LIBRO
No sé que hacer.
Mi hermana me ha regalado un libro.
Un libro.
Entre todos los regalos que pudo escoger, escogió éste.
Un libro.
¿Por qué?
¿Qué le hice yo?
Lo miro y lo remiro.
Lo sacudo, a ver si tiene algo entre las hojas, 
además de letras y dibujos.
Nada.
Es sólo un libro.
Me parece inútil, ahí quieto, sin moverse.
Me entran ganas de romperlo, de partirlo, 
de quemarlo, de estropearlo...
A ver si así reacciona.
No.
¡Qué va a reaccionar!
Espera.
El libro espera.
No se da cuenta de que soy más fuerte que él.
No se da cuenta de que podría destrozarlo
si me dejase llevar por el genio.
A lo mejor se está riendo de mí.
Se creerá muy importante por ser un libro.
Lo voy a abrir.
Tengo curiosidad por saber qué escribieron dentro de él
para que tenga esos aires de superioridad.
¡Vaya!
No está nada mal.
Me empieza a caer simpático.
Tan calladito, guardando su historia
como quien guarda un secreto.
A veces pienso que mi hermana puede leerme el pensamiento.
Era justo lo que quería.
Un libro.
Este libro.
                               Paula Carballeira               

Después de un rechazo inicial, puede ser genial darse cuenta de lo fantástico que puede ser un libro.
¡Sólo tenemos que darle una oportunidad!

Nos ha encantado el texto. Muchas gracias, Paula. En nuestro colegio te recordamos con mucho cariño.

martes, 14 de mayo de 2013

La lectura en voz alta. Yolanda Reyes

Siempre he sido una firme defensora de la lectura en voz alta, y por ello siempre he pedido a las mamás y papás de mis alumnos que les lean a sus hijos, a cualquier edad y sea cual sea su nivel lector, por dos razones fundamentales:

  • Es tiempo compartido con ellos, en exclusiva, sin distracciones, en un ambiente agradable e íntimo.
  • Les ayuda cuando están aprendiendo a leer al mostrarnos como un modelo correcto de lectura y posteriormente a manejar de forma eficaz las pausas, la entonación, el ritmo que requiera el libro. 

Además, por propia experiencia con mis hijos, llega un momento en que ellos también quieren leerte a ti en voz alta, quieren hacerte partícipes de ese libro que están leyendo o les resulta tan sugerente que te dicen: "¡Está genial!, ¿te parece que lo leamos juntos?"
Es entonces cuando piensas que todos esos momentos de lecturas han dado sus frutos, no solo en cuanto  a la lectura en sí misma sino también por esa vertiente afectiva que la lectura en voz alta posee.

Hace unos meses una amiga cibernética (aún no nos conocemos personalmente) me regaló un librito que contenía una ponencia de la colombiana Yolanda Reyes presentada en el Seminario Internacional "La lectura desde la cuna" celebrado durante la XXII Feria Internacional de Libro Infantil y Juvenil en la ciudad de México, en 2002.


Sus palabras me sirvieron para reafirmarme en esos argumentos que me permitían pensar en la lectura en voz alta como indispensable para hacer buenos lectores, en el sentido más amplio de la expresión.

En un momento de su ponencia, cuando ya el niño comienza a leer, dice que hay que continuar leyendo buenas historias, sin abandonar a los niños en la mitad del camino. La primera tentación, en este momento, sería decir una frase de este estilo: "Ahora que ya sabes leer solo, yo desaparezco". 
Y continúa "durante esos años en los que supuestamente un niño aprende a leer solo, aun no cuenta con las herramientas suficientes para leer los libros que su deseo de conocimiento o su corazón le piden.
...
De ahí que siga siendo necesario que alguien le lea historias complejas y profundas. Y mientras el niño escucha absorto la  voz del adulto, que ha dejado su vida real en suspenso por un rato y aplaza obligaciones para entregarse a la lectura de un buen libro, él también leerá entre líneas que esa es una actividad importante..., irá creando un hábito; es decir, la repetición de unas condiciones particulares de tiempo y de espacio; una atmósfera de introspección e intimidad que, en lo sucesivo, asociará con la lectura y que quizás se le vuelva una costumbre indispensable para toda la vida."
Ella comienza su ponencia con la lectura de un fragmento de una entrevista realizada a Maurice Sendak (autor de Donde viven los monstruos, que el 8 de mayo hizo un año que nos dejó). Aquí tenéis un momento de esta entrevista:
Cuando mi padre me leía, yo me recostaba sobre él y me volvía parte de su pecho o de sus brazos. Y yo creo que los niños que son abrazados y sentados en las piernas -deliciosamente acariciados -siempre asociarán la lectura con los cuerpos de sus padres, con el olor de sus padres. Y eso siempre te hará lector. Porque ese perfume, esa conexión sensorial, dura toda la vida. 

Ni que decir tiene que estaba totalmente de acuerdo con lo que exponía Yolanda Reyes en su ponencia, de ahí el escribir esta entrada que hace tiempo rondaba por mi cabeza y que ella ha explicado tan bien.

Información sobre Yolanda Reyes en la Wikipedia.
Página web del Taller Espantapájaros, del que es directora.
Blog del Taller Espantapájaros.
Leer en voz alta, el mejor regalo. Ana Garralón.

Muchas gracias, Mariona, por hacerme llegar este librito.
Un saludo

martes, 7 de mayo de 2013

Ciudad laberinto, de Pedro Mañas.

Pedro Mañas, poeta que hasta el momento no conocíamos en nuestros martes poéticos, es el autor del poema que os llega esta semana a casa. 
Pertenece a su libro titulado Ciudad laberinto, galardonado con el Premio de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela en el 2009.
Bellamente ilustrado por Silvina Socolovsky, que da a sus dibujos un aspecto realmente laberíntico, muy adecuado al texto.
Editado por Factoria K de Libros.



Las poesías de este libro te van introduciendo por todos los vericuetos de la ciudad, deteniéndose en sus gentes, sus objetos, sus rincones, su aspecto según la época del año... 


                               
                                     Ciudad laberinto
                                  He pintado un mapa
                                  sobre la solapa 
                                  de mi libreta.

                                  Un mapa pequeño
                                  de una ciudad grande
                                  que no se está quieta.

                                  Las calles se enredan,
                                  la gente se escapa
                                  y los coches ruedan
                                  sobre mi mapa.

                                                         ...

Lo hace con un ritmo ágil y pegadizo, consiguiendo hacernos oír en ocasiones esos ruidos típicos de la ciudad.


                                     Trá-trá-trá-fico
                                   Este semáforo
                                   PARPA-PA-DEA.

                                   Una bocina
                                   TROMPE-PE-TEA.

                                   Muchos motores
                                   RONRO-RO-NEAN.

                                   Esos dos coches
                                   CHOQUE-QUE-TEAN.

                                   Sus conductores
                                   CACA-CA-REAN.

                                   ¡Vaya jaleo
                                   de carretera!
                                   (Va silenciosa
                                   la bicicleta).

Todo el libro es un paseo realmente delicioso que nos hace ver una ciudad viva, sensible unas veces, pícara otras, pero eso sí, siempre jugando: los versos planteando propuestas divertidas a partir de lo que cuentan o cómo lo cuentan, las ilustraciones buscando imágenes ensoñadoras con los colores y las formas.
¡Anímate a recorrer esta ciudad!
 ¡Te está esperando!
Un saludo

Para saber más: